13/3/13

Ravena



Día 19

Después de dormir, muy tranquilos en el área de Perugia,  nos fuimos a Rávena por una autovía  infernal, llena de baches y socavones y por donde nos desvíaban, de vez en cuando a un único carril, no por obras, sino  porque el otro estaba intransitable.
Rávena es una de las ciudades italianas que teníamos interés en ver por sus iglesias paleocristianas.



Fue utilizada en la antigüedad como ciudad portuaria y bajo el mandato de Honorio se convirtió en sede del gobierno del Imperio de Occidente, teniendo un primer apogeo durante el reinado de éste y de su hermana Gala Placidia. Posteriormente fue conquistada por el ostrogodo Teodorico y bajo su dominio y el siguiente de influencia bizantina (con el emperador Justiniano) experimenta un nuevo apogeo. Tras la conquista longobarda, en el 751, pierde su importancia.

Como siempre que nos ocurre al llegar a una ciudad, ante la posibilidad de no encontrar aparcamiento con la autocaravana en un sitio céntrico, buscamos un sitio tranquilo en las afueras y lo encontramos en la calle Sebastiano Fuscón, un sitio  sombreado y residencial a kilómetro y medio del centro aproximadamene. Esta vez nos tocaba caminar por llano, sin cuestas que subir.



 Teníamos tantas ganas de ver los famosos mosaicos bizantinos característicos de esta ciudad,  que  pasamos de puntillas por la Basílica de Santa María in Porto y por el Palacio de Teodorico para ir a San Apolinar El Nuevo.



 Fue mandada construir por Teodorico, en el siglo VI, como capilla de su palacio para el culto arriano y dedicada al Salvador. Posteriormente, parte de los mosaicos que revestían  el interior de la iglesia fueron destruidos y sustituidos por otros  al ser tomada la  ciudad por los bizantinos, en la época de Justiniano, que pasó a estar dedicada a San Martín de Tours hasta que pasó a ser del primer  Obispo y Santo Apollinar. La temática de los mosaicos es fundamentalmente religiosa, escenas de la vida de Jesucristo, profetas, santos, Reyes Magos…y todos ellos con una increíble potencia cromática.

    



Continuando por esta Vía de Roma y girando a la izquierda llegamos al Baptisterio octogonal de ladrillos de los Arrianos, construido a finales del siglo IV o principios del V sobre antiguos cimientos romanos. El suelo está varios metros por debajo del nivel de la calle. Se accede por unas escaleras y en lugar de tener una rampa para  silla de ruedas, tienen una plataforma eléctrica que sube y baja.



 El mosaico de la cúpula circular representa el Bautismo de Cristo por San Juan Bautista, en una disposición idéntica a la de la basílica de los Ortodoxos o Baptisterio Neoniano, pero en ésta Jesús está sin barba según la iconografía  paleocristiana. A su lado está el dios del río Jordán con los cuernos de la fertilidad, según la tradición romana, en forma de cangrejo.  Me llama la atención la representación de Jesús desnudo. A pesar de  estar sumergido en el agua hasta la cintura, se le ven sus “atributos”. Esta escena está rodeada por otra corona circular representando los doce Apóstoles.


Caminando por las calles de Rávena, entre bicicletas y pequeñas terrazas de bar llegamos a lo que me pareció la maravilla de las maravillas en mosaico: la Basílica de San Vital






















Es uno de los ejemplos más importantes del arte bizantino. Tuvimos que acceder al interior a través del claustro.

Su interior es circular con un deambulatorio octogonal y los ojos pasan por alto la cúpula, la tribuna y los restantes elementos arquitectónicos ante la atracción de la viveza de colores del presbiterio y de la bóveda del ábside. 





Predominan los verdes, azules y dorados que  junto con los mármoles, columnas y capiteles finamente tallados crean una atmósfera de belleza extraordinaria. Entre las escenas de los mosaicos se ven  distintas representaciones de Dios,  Justiniano y Teodora con  sus séquitos, varias ofrendas y escenas. 






Abundan también los mosaicos con vegetación,  pájaros o flores. En el suelo los mosaicos también están dispuestos formando motivos vegetales además de geométricos.






      




Al lado y sin salirte del recinto se encuentra el Mausoleo de Gala Placidia. Por fuera, al igual que San Vital, es un edificio de ladrillo. Tiene forma de cruz griega y al ser pequeño, el acceso al interior a través de una gruesa y tupida cortina, está controlado. 



Dentro hay varios sarcófagos , uno de ellos el de Gala Placidia, hija del emperador Teodosio I. Los mosaicos del interior son los más antiguos y mejor conservados del arte bizantino. Tanto la cúpula central como las bóvedas están completamente decoradas con dibujos geométricos, una escena del buen Pastor, varios Apóstoles… y todo de un vivo color con un azul predominante.







La entrada a todos estos sitios es conjunta. Nos costó ocho euros y medio (en el 2010) e incluye el Museo.

   Volvimos de nuevo a Corso Cavour y a la Piazza del Popolo que tiene el  Palacio del Ayuntamiento en un extremo y la Torre del Reloj en el otro.






Estuvimos buscando un sitio para comer pero en las terrazas alrededor de la zona hacía muchísimos calor y los interiores estaban llenos. Al final terminamos comiendo una pizza y una Coca-cola sin más  en una calle céntrica y en un  sitio nada reseñable.




Como queríamos ir a dormir a Padua, teníamos que escoger entre terminar de ver las cosas interesantes que nos ofrecía Rávena o ir a echarle un vistazo a la ciudad de la que tanto habíamos oido hablar por su famoso Plan, Bolonia. Ganó esto último y nos dejamos por ver:

- San Apollinar in Classe,  con sus bellos mosaicos, a 6 o 7 km.

- El Mausoleo de Teodorico, construido alrededor del 520
- La Tumba de Dante.

Nos fuimos caminando para la autocaravana pasando antes por la Iglesia de San Juan Evangelista, cuyo interior estaba cerrado.




12 comentarios:

  1. Un viaje fascinante. Me ha gustado la exposición, muy detallada.

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  2. Muchas gracias. Agradezco tu comentario.
    Los mosaicos de Rávena son de las cosas más bonitas de todo el viaje.

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  3. Precioso post y unas fotos fantásticas por la dificultad de la altura y del interor en la iglesia Muchas gracias :))

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  4. Bellisimo lugar, espectaculares imágenes, que tengas un magnifoc día

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  5. Demasiadamente hermoso, qué iglesias! Gracias por este fantástico post! Saludos.

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  6. Muchas gracias por dejar vuestros comentarios.
    Me alegro que os guste aunque las fotografías no reflejan la belleza del lugar.
    Un saludo

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  7. yo estuve hace dos años y me encanto.

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  8. Preciosas fotos y mejor relato, claro que refleja que es un sitio estupendo !!!
    Abrazos !

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    1. Gracias Ana Laura, es una suerte contar con alguien como tú que siempre alaba mis relatos y fotografías. Un abrazo.

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  9. No pase por Ravena. Esta cerquita de Venezia asi que si vuelvo paso a ver los mosaicos. Es dificil entender como estan colocados a mano pieza por pieza.

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    1. Disculpa mi tardanza en contestar. No termino de desenredarme. Es lo que más me gustó de Rávena: los mosaicos! Si puedes, no dejes de ir a verlos.

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