Situada a orillas del río Aude, en las provincias de Languedoc-Rosellón, el origen de esta “Cité" medieval se remonta a 2500 años. Fue una ciudad romana fortificada en el Bajo
Imperio y conquistada sucesivamente por visigodos, sarracenos y francos. Es en esta época donde surge la leyenda de la Dama Carcas, que da lugar al nombre de la ciudad: