Finalmente hemos podido subir a la cúpula de Brunelleschi. Abrían a las nueve y a las nueve y media estábamos allí y no había nada de cola. Estaba toda en el Duomo.
El subir por la escalera, de 436 escalones, que discurre entre los dos muros es toda una experiencia pues se va viendo la audacia constructiva y las dimensiones de esta obra arquitectónica que es uno de los emblemas de Florencia. Su tamaño solo fue superado 150 años más tarde por la Cúpula de San Pedro, de Miguel Angel.
El subir por la escalera, de 436 escalones, que discurre entre los dos muros es toda una experiencia pues se va viendo la audacia constructiva y las dimensiones de esta obra arquitectónica que es uno de los emblemas de Florencia. Su tamaño solo fue superado 150 años más tarde por la Cúpula de San Pedro, de Miguel Angel.