20/5/13

Bérgamo


Bérgamo no estaba en nuestro itinerario pero nos alegramos de tener que venir al aeropuerto y conocer así una ciudad llena de arte, con edificios y calles medievales de ambiente muy agradable para pasear.


Fue una fundación celta que pasó a ser romana y destruída por los visigodos primero, al mando de Alarico y por las hordas de Atila después. Pasó por tiempos de florecimiento siendo ducado langobardo. En los siglos X y XI pasa a manos de obispos y siendo comunidad en el XII, resiste el asedio de Barbaroja y se convierte en uno de los miembros más activos de la Liga Lombarda. A las luchas internas de su nobleza, entre los güelfos, de la familia Colleoni y los gibelinos, de la familia Suardi, se unen los enfrentamientos con el pueblo. Desde el exterior también sufre asedios cayendo bajo el poder de Pandolfo Malatesta y de los Visconti (Milán), que la entregaron a Venecia en 1428 después de la batalla de Maclodio y bajo su poder estuvo hasta  1797.

No teníamos conocimiento de ningún área de autocaravanas en la ciudad y ante el temor de no encontrar aparcamiento, si entrábamos en el centro, optamos por dejarla en la entrada y subir caminando. No apunté las coordenadas pero estaba en la esquina de la Calle Giovanni Carnavalli y San Giovani Bosco. Caminando alrededor de 800 metros se llega a la estación donde cogimos un autobús que te lleva a la Ciudad Alta.
Bérgamo está formada por la Città alta (ciudad alta) medieval, completamente amurallada y con varias puertas y la Città bassa (ciudad baja) que representa la parte moderna surgida principalmente en el siglo XIX.


Con el mismo billete del autobús puedes coger el funicular que te sube arriba. Nosotros nos paramos en la estación y lo cogimos. Te deja en la Piazza Mercato delle Scarpe y a través de la vía Gombuto, eje principal que junto con la vía Colleoni atraviesa la ciudad, hemos pasado por la defensiva Torre Gambito y girando a la izquierda hemos llegado hasta la Plaza del Duomo viendo los ábsides de Santa Mª Maggiore























El interior del Duomo, dedicado al santo patrón Alessandro, es de una sola nave sobre cruz latina  y su fachada blanca es bastante clásica y sencilla al lado de Santa Mª Maggiore  y la Capilla Colleone.
























Santa Mª Maggiore es la principal iglesia de Bérgamo construida en el siglo XII, con mármoles de varios colores. La entrada y portada principal está formada por dos columnas asentadas sobre leones que forman un arco con animales esculpidos y encima, una logia de tres arcos con las figuras de Sta. Bárbara, S. Alejandro sobre un caballo y S. Vicente. Esta estructura está coronada por un baldaquino piramidal que alberga a la Virgen con el Niño y a las santas Esteria y Grata


La Cappella Colleoni  fue construida por encargo del capitán Colleoni para su morada póstuma. Adosada a S. Maria Maggiori, hizo que se demoliera la sacristía situada en uno de los ábsides del transepto. La capilla es del mismo estilo arquitectónico florentino que la Vieja sacristía de S. Lorenzo, uno de los sepulcros de los Médici. La fachada presenta una rica decoración armoniosa con estatuas, pilastras, pórticos y columnitas, entre la que destaca el Rosetón. Los mármoles policromos también contribuyen a esa armonía.


Enfrente del Duomo se encuentra el Baptisterio, pequeño edificio octogonal con una logia circundante en el piso superior.


A través de esta plaza se accede a  la medieval Plaza Vechia, corazón de la ciudad rodeada de monumentos históricos como el Palacio de la Razón, que es uno de los Ayuntamientos más antiguos de Italia, y bajo cuyo pórtico se encuentra una línea o reloj que marca la escala del sol 


y por encima del balcón, el león de S. Marco recordando la dominación de la República de Venecia.


la Torre Cívica de 52 metros que llaman El Campanón y que cada noche a las diez da 100 campanadas recordando el antiguo “toque de queda” en el que se cerraban las puertas de la ciudad.


En el lado opuesto se levanta el Palazzo Nuovo, sede de la Biblioteca Municipal.
Es una plaza amplia con una famosa fuente, la “Fontana Contarini”, ubicada en el centro y mandada construir por el alcalde veneciano en el siglo XVIII.


Desde la Plaza Vechia nos vamos caminando por la via Colleoni , una estrecha calle animada llena de tiendas, que no dan la sensación de estar dedicadas al turismo  como en otras ciudades, si no que parecen formar parte de la vida cotidiana. Encontramos detrás de los escaparates la más diversa gastronomía italiana como panes, pizzas y licores mezclados con regalos y artesanía local. No podemos resistir la tentación de entrar a formar parte de su ambiente y colarnos entre ellos a comer un par de trozos de pizza y comprar unas variedades de café e infusiones. 


Continuando después por la misma calle, llegamos a la Piazza Mascheroni y atravesamos la Torre della Campanela con  su reloj 


accediendo a la Piazza della Citadella. La ciudadela es lo que queda de una fortificación de los Visconti y donde están instalados el Museo Arqueológico, con restos desde la prehistoria a la época romana, y el Museo de Ciencias Naturales con fósiles encontrados cerca de Bérgamo de más de 220 millones de años, como el reptil volador más antiguo que se conoce.


Volvemos de nuevo a la Piazza Vecchia y por la via Gambito llegamos otra vez a la estación del funicular. No queríamos llegar tarde al Aeropuerto por si no encontrábamos aparcamientoo con la autocaravana. Fue fácil hacerlo y muy cerca de la terminal, pero eso entonces no lo sabíamos. De haberlo sabido nos hubiéramos acercado a ver la Rocca, que estaba al lado. Es una fortificación construida encima de otras anteriores por Giovanni di Boemia y ampliada por los Visconti primero y por los venecianos después. Con la llegada de los austríacos fue sede de las tropas y durante el Risorgimiento, cárcel de los patriotas. En lo que hoy se llama Parque conmemorativo (Rimembranze) fusilaban a los prisioneros  y desde aquí, la Escalera del Condenado conduce al exconvento de San Francisco, hoy parte del Museo Histórico que alberga la Rocca.

   
Cogemos el funicular, el autobús y caminando volvemos a la auto para dirigirnos al aeropuerto. Traía una hora de retraso y nos costó esperar. Cuando finalmente lo vimos despegar, pusimos rumbo a Milán.

23 comentarios:

  1. Precioso, y lujo de viaje, buen día.

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  2. Un reloj solar que esta a la sombra, jeje, eso le va a gustar a Enrique!!!. un saludo

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  3. Unas fotos espectaculares dan ganas de ir a verlo en vivo

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  4. Hemos estado varias veces en Bérgamo, aunque nunca como destino principal, es verdad. Nos parece una ciudad encantadora y con tu relato viajero y tus fotografías, hemos recordado esas hermosas calles de la ciudad alta y también la pizzeria en la que también entramos, cómo no, y qué buenas estaban las pizzas ;-)
    Nos han entrado ganas de volver. Saludos viajeros.

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  5. No os perdísteis detalle. Pilar me ha encantado como lo cuentas y las fotografías mucho, muchísimo. Besoooos He dado a +1 desde aquí. Besoooos

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  6. Muchas gracias a todos por contribuir con los comentarios y compartir!

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  7. Guapisimas fotos como siempre una pasada tus entradas ... pero tengo la intriga ¿cuantos te ha sumado?

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  8. Hermosísismas fotos y gran post! Saludos cordiales!

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  9. Gracias Ana Laura y Alex, Me alegra muchísimo que os gusten mis entradas y fotografías. Es una motivación más. Un abrazo.

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  10. Muy buen post!!! que buenos los taglios de pizza!!!!

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  11. Un conjunto de cosas preciosas: muy buena entrada, fotos espectaculares y un paisaje maravilloso. Felicitaciones

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    1. Gracias por tu comentario y por pasarte por aquí. Un abrazo.

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  12. Nuestro útimo viaje a Italia fue para ver Milán, Bérgamo y Certosa di Pavia, así que estaba en nuestra ruta. Nos sorprendió, muy agradablemente. Bergamo, especialmente la parte alta, es preciosa, un casco antiguo que merece mucha atención y restaurantes y tiendas gastronómicas sensacionales. Y mejor que no subieras con la caravana, jejeje, porque las calles no son precisamente anchas, ya lo viste.
    Saludos!

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    1. ¿Viste la fotografía de la Plaza Vechia con la fontana Contarini? No tiene alrededor ni una sola planta, al contrario que en vuestras fotografías!
      Y en cuanto a llegar con la autocaravana al centro de las ciudades, ocurre lo mismo que en muchos pueblecitos pequeños. si no sabes, mejor dejarla en la entrada.
      Gracias por pasarte por aquí!

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  13. Bérgamo nos quedamos con las ganas de conocerlo cuando estuvimos en Europa, así como otros rincones de Italia. ¡Vaya pinta que tienen las pizzas por cierto! :D Un abrazote!

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    1. Yo también dejé por ver un montón de ciudades italianas. No se puede ver todo! Un abrazo!

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  14. Muy interesante me lo apunto porque vamos para allá…
    Saludos viajeros
    El LoBo BoBo

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    1. Pues a disfrutar! Leeré el relato cuando lo escribas! Un saludo!

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